Las faltas de respeto del PSOE hacia el equipo de Gobierno obligan a terminar abruptamente el pleno ordinario de julio

El pleno ordinario celebrado el pasado miércoles 29 terminó de forma precipitada, antes de concluir el turno de ruegos y preguntas, ante las continuas interrupciones procedentes de la bancada socialista. Debido a la imposibilidad de continuar con el normal desarrollo de la sesión, la presidenta del Pleno, Ana Mata, decidió poner fin a la misma y anunció que las preguntas restantes serían contestadas por escrito: “Vamos a parar. El resto de preguntas se van a contestar por escrito”.

La situación se produjo durante el turno de ruegos y preguntas, cuando la concejala socialista Laura Moreno no dejaba de interrumpir las explicaciones del equipo de Gobierno. Ante esta situación, Ana Mata tuvo que intervenir para poner orden y recordarle a Moreno que no estaba en el uso de la palabra: “Cuando ustedes hablan, tenemos que callarnos nosotros, aunque nos insulten”.

La presidenta del Pleno trató de reconducir la sesión apelando al respeto institucional. “Muchas veces dicen que somos muy mentirosos. Cuando le toca a esta bancada contestarles a ustedes, no dejan que contesten”, señaló. Sin embargo, lejos de cambiar su actitud, desde la bancada socialista continuaron con las interrupciones.

Aunque el PSOE de Mijas nos tiene acostumbrados a las faltas de respeto, lo sucedido en el último pleno ordinario traspasó todos los límites. Así lo manifestó Ana Mata antes de dar por finalizado el pleno: “es muy difícil llevar un pleno cuando ustedes no respetan a nadie. No lo hacen en España ni lo hacen en Mijas. Se levanta la sesión plenaria por faltas de respeto de la oposición hacia este equipo de Gobierno”, concluyó la alcaldesa, poniendo así fin al guirigay en el que los socialistas, liderados por el sanchista Josele, querían convertir el máximo órgano de representación política de Mijas.

Aunque el PSOE de Mijas nos tiene acostumbrados a las faltas de respeto, lo sucedido en el último pleno ordinario traspasó todos los límites. "No respetan a nadie, no lo hacen en España ni lo hacen aquí", lamentó Ana Mata antes de verse obligada a dar por finalizado el pleno